SINAÍEsmeraldas

Cuidado de joyas

Cómo cuidar un anillo de esmeralda: limpieza paso a paso

SINAÍ Esmeraldas · Lectura de 4 min

Mantener tu anillo de esmeralda reluciente es muy fácil si sabes cómo. La clave está en limpiarlo con suavidad y evitar los métodos agresivos que pueden dañar la piedra. Aquí tienes la rutina segura, paso a paso.

Limpieza en casa, paso a paso

  1. Prepara agua tibia (nunca caliente) con unas gotas de jabón neutro.
  2. Sumerge el anillo unos segundos, sin dejarlo a remojo mucho tiempo.
  3. Frota con suavidad con un cepillo de cerdas muy blandas (un cepillo de dientes infantil sirve), sobre todo por detrás de la piedra, donde se acumula la crema.
  4. Aclara con un poco de agua tibia limpia.
  5. Seca con un paño suave que no suelte pelusa y deja que termine de secarse al aire.

Con hacerlo una vez al mes (o cuando lo veas apagado) es más que suficiente.

Métodos que debes EVITAR

Regla de oro: agua tibia, jabón neutro y suavidad. Si dudas, mejor limpiar de menos que de más.

Cómo guardarlo

Guarda el anillo por separado, en su estuche o en una bolsita acolchada, para que no roce con otras joyas (un diamante puede rayar una esmeralda). Mantenlo en un lugar seco y sin calor. Si el aro es de plata 925, añade una tira antihumedad para que no se oscurezca; te lo contamos en cómo cuidar la plata 925.

Revisión profesional

Una vez al año está bien que un joyero revise el engaste y, si hace falta, re-lubrique la esmeralda para devolverle todo su brillo. Es un mantenimiento sencillo que alarga la vida de tu joya.

Suavidad y constancia: así tu esmeralda lucirá perfecta durante generaciones.

Tu anillo de esmeralda te espera

Esmeralda natural certificada en plata 925 y oro 18K, con consejos de cuidado incluidos. Descúbrelos.